A quienes encuentren mi barco hundido...

"Bienvenido a mi morada. Entre libremente, por su propia voluntad, y deje parte de la felicidad que trae."
(Drácula)

sábado, 23 de abril de 2011

Observo (parte 12): Honor

(Imagen extraída de: http://t3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRwKiC_YCMu4ZhjSVD4EsppPaM7g8wnfkljsS8cu5LflAcfa2lh&t=1)

honor.
(Del lat. honor, -ōris).

1. m. Cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo.


(Fuente: Real Academia de la Lengua Española)

Parece que uno tiene que remontarse a tiempos casi inmemoriales para pensar en aquellos días en los que hubo hombres de honor. Solemos pensar en los samuráis, en los caballeros medievales, en todo guerrero que luchó en pos de la justicia, de la libertad, de cualquier ideal que se nos antoje deseable para el bien común. Pensamos en hombres a los que los cantares han engrandecido hasta el punto de convertirlos en mártires, en héroes, en figuras inmortales a las que no hemos conocido pero admiramos por sus hazañas.

Pero lo que nos queda de aquellos hombres son tan sólo imágenes reinterpretadas... imágenes a las que nos aferramos cuando necesitamos pruebas de que una vez hubo hombres rectos y honorables. Hombres que tenían principios y eran consecuentes con aquello en lo que creían, cosa que hoy no parece abundar.

Me crié admirando al Cid, al que descubrí en clase de Literatura en el colegio y al que imaginaba cabalgando glorioso, esgrimiendo a Tizona y gritando "¡Por Castilla!", consiguiendo victorias para un rey que no le quería pero al que él seguía sirviendo lealmente. Cuando, con el paso de los años, me presentaron al Cid como a un mercenario que ponía su espada al servicio de quien mejor le pagase, me llevé una tremenda decepción. ¿Cómo aceptar que el hombre bueno al que había admirado no era un héroe sino un vendido? Aún me quedaba mucho que comprender...

A día de hoy, el Cid es para mí un personaje histórico al que recuerdo con cariño pero al que no tengo devoción. Los samuráis ya no son para mí héroes sin tacha. Los templarios no fueron la personificación de la justicia. Los vikingos tuvieron mucho de saqueadores profesionales, los guerreros celtas no fueron los "buenos" y los ingleses los "malos"; y las legiones romanas no eran soldados de una civilización bondadosa y perfecta ni mucho menos.

Los hombres que formaron parte de ejércitos al servicio de un imperio o de un reino, quienes se levantaron contra un poder opresor, quienes lucharon por un daimyo o por un sueño... todos ellos eran hombres que destinaron sus fuerzas a una causa, fuese esta noble o bestial. Tuvieron sus motivos para hacer lo que hacían, y entre ellos hubo injusticias y actos justos, hubo errores y aciertos, hubo una forma imperfecta de llevar a cabo su cometido, pues había de ser coherente con la naturaleza humana. Pero entre algunos de sus actos, por supuesto que debió de haber honor. De hecho, sólo a ellos se les achaca esa cualidad, pues sólo ellos parecían capaces de luchar hasta la muerte por algo en muchos casos intangible.

Hablar de honor hoy en día causa risa casi siempre. El honor es cosa de películas, de héroes muertos o inventados. Resulta extraño pensar que haya personas leales a sus principios, que los defienden para su bien y para el de los demás. El honor es algo que no se lleva desde hace siglos.

Y que un valor pase de moda me parece realmente triste.

4 comentarios:

Estelwen Ancálimë dijo...

Sólo pasa de moda para aquellos que no creen en él ni lo ponen en práctica. Todos los que creemos en ese valor podemos seguir cultivándolo, y seremos mucho mejores personas gracias a ello.

Lo que pasa es que hoy en día se trata de un honor diferente, más cercano a la autoestima, a la integridad y a la dignidad personal que a la "honra" que tanto importaba hasta mediados del siglo XX, y que no era ni más ni menos la buena imagen que los demás tenían de ti, lo cual, al fin y al cabo, tenía mucho más de miedo al qué dirán y de hipocresía que de verdadero honor personal.

Un saludo :-)

Atlanta dijo...

Si pensara que el honor es tan solo sacrificarse por el bien común, no podria creer en él, y mucho menos creerme yo misma honorable. Para mi el Honor es mantenerse fiel a tus principios por encima de todo. Da igual en que bando luches, si tus motivos son puros o no, pero si crees en lo que luchas, crees que haces lo correcto y no hay otro lugar en el mundo en el que pudieras estar... eres un hombre de honor.

Yo tb admiro a esos hombres que se sacrificaban en pos de un ideal, joder pienso que me e equivocado de epoca en la que vivir!!

Y no te preocupes, mejor que seamos pocos los que creemos en algo importante antes de que pase a ser moda y corrompan su esencia.

NinesHammerstein dijo...

Puede que, como bien dices, tampoco hubiese honor en todo su esplendor siglos atrás, ya que el hombre siempre ha sido corrupto e interesado... pero las personas con honor existieron y aun existirán, aunque sea un valor olvidado y, ciertamente, que se necesitaría recuperar, en una sociedad movida más bien por la desvergüenza, el consumismo y los placeres... por suerte, aun siempre podremos encontrar gente digna de honor, o que dignifica al honor ;)

Capitana de barco hundido dijo...

Estelwen: quería tratar el tema de la honra, pero al final decidí tirar sólo por el honor ^^U. Efectivamente, el valor que se da de honor ha ido cambiando. Lamentablemente, eso no quita que sea un valor despreciado en muchos casos... pero siempre quedaremos los que creamos en él de verdad.
Por cierto: ¡yo también te sigo! ;)
Le iré echando un ojo para irte comentando.

Atlanta y Nines: qué decir... estoy de acuerdo con todo Ç_Ç