(Imagen extraída de: http://www.madrid.es/UnidadWeb/Contenidos/EspecialInformativo/MedioAmbiente/Agua/RioManzanares/RioManzanares.jpg)
Indignación es poco.
A finales de Febrero tuve noticia de la desaparición de un estudiante norteamericano, Austin T. Bice, que se encontraba en Madrid. Los grupos de búsqueda de apoyos para encontrarle proliferaron y el mensaje pasó por las redes sociales, pero desgraciadamente, hoy hemos tenido noticia de que su cuerpo ha sido encontrado en el río Manzanares. No conocí al tal Austin, pero no me hace falta para que saber de su muerte me parezca una verdadera pena.
En cuanto supe de los hechos y ya que tenía Internet a mano, eché un vistazo a las webs de periódicos de tirada nacional para informarme un poco más sobre cómo había sido, y cuál fue mi sorpresa cuando me encontré con que en uno de ellos, la mayoría de los lectores dejaban comentarios realmente insultantes. En cuanto leí eso me llené de malos sentimientos. Es cierto que no podemos sentir la muerte de toda persona en este mundo con la misma intensidad, pero creo que deberíamos tener un mínimo de respeto. Mofarse del fallecimiento de alguien y dejar esos comentarios tan carentes de empatía me parece vomitivo. A esos imbéciles (por llamarles algo suave) que hacen de la muerte de este chaval un chiste, les diría que ojalá no tengan que lamentar nunca la pérdida de un ser querido. No sé si prefiero pensar que la gente hace esos comentarios sin darse cuenta de lo que realmente significan, porque alguien que se burla de algo así siendo perfectamente consciente de la intención de sus palabras, confirma mi visión de la naturaleza humana (y a veces no queremos tener razón).
Indignación es poco para describir lo que he sentido al leer sus comentarios. Vergüenza, asco y desprecio tal vez sean calificativos más acertados.
P.D.- tal vez una entrada sobre el Día de la Mujer Trabajadora fuese más adecuada para el día de hoy, pero hoy tendré que dejar en manos de otros una reflexión sobre ello.

